jueves, julio 27, 2006

Japoneses hacen lo que sea para dormir

En el tren, en conciertos, en reuniones sociales o de trabajo, en las clases del colegio o la universidad. Cualquier momento o lugar es bueno, y todos son aprovechados por el japonés de hoy en día para caer dormido con una facilidad asombrosa, en los lugares más insospechados y en los momentos menos oportunos. Tan conocida, extendida y proverbial es esta costumbre (o problema), que se ha convertido en toda una característica del Japón moderno, cuyos ciudadanos son agobiados por el estrés y llevan una vida agitada con pocos momentos para disfrutar y dormir.

La pobre calidad de vida pero sobre todo los problemas para descansar apropiadamente, son tan comunes y graves en este país, que afectan al 35% de la población, por lo cual han sido repetidas veces abordados por la industria local, la cual ha creado todo tipo de artilugios para hacer conciliar el sueño a los japoneses, desde pastillas y brebajes, hasta discos pletóricos de sonidos relajantes y almohadas con forma de torso masculino o regazo femenino, sin olvidar los sillones y camas con sistema de masajes.

Pues bien, ahora algunos de estos artilugios han sido reunidos por la firma Matsushita Electric Works para crear el EMIT Suimin System, una “máquina del sueño” desarrollada a lo largo de 20 años de investigación, que puede, en no más de 30 minutos, hacer caer en un profundo sueño al más insomne de los japoneses, gracias a que recrea, con la ayuda de una computadora, un ambiente propicio para reunirse con Morfeo. Y sin necesidad de hacerlo tomar ningún tipo de medicina.

El sistema no está creado para simplemente hacer conciliar el sueño al individuo, sino para hacerlo caer al nivel del sueño profundo, que es cuando la mente y el cuerpo realmente logran descansar y relajarse, según han revelado diversos estudios científicos. El descanso se puede programar y convertirlo en una simple siesta o en una jornada nocturna de ocho horas.

Esta “máquina del sueño” parece hecha a la medida para los planes de algunas empresas niponas, las cuales se encuentran evaluando la posibilidad de introducir medidas revolucionarias en sus sistemas de trabajo, al incluir dentro del horario laboral y al igual que la hora del almuerzo, un tiempo determinado para que los trabajadores que laboran largas jornadas tomen una siesta, renueven energías y se vuelvan mucho más productivos.

Esta “máquina” es en realidad un ambiente donde la música (pajarillos trinando, caídas de agua, la brisa moviendo las hojas de los árboles, etc.), las luces (que cambian gradualmente como en una secuencia hipnótica), una pantalla de televisión gigante (con paisajes naturales y armoniosos) y una cama especial con sistema de masajes, son controladas por computadora. Todo ello encerrado por cuatro paredes que absorben el sonido exterior para facilitar el sueño.

Todo el proceso, las imágenes, sonidos, etc. así como el tiempo de descanso puede ser programado por el usuario, cuyo despertar también estará controlado por la computadora, que al margen de cualquier programación, ya tiene patrones establecidos para enviarle clientes a Morfeo. El precio del sistema es de US$30.000 aproximadamente.

Wakaranai

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Enlace a este tema:

Crear un enlace

<< Home